La mecha y el ladrón.

Un hombre oyó una noche que alguien andaba por su casa. Se levantó y, para tener luz, intentó sacar chispas del pedernal para encender su mechero. Pero el ladrón causante del ruido, vino a colocarse ante él y, cada vez que una chispa tocaba la mecha, la apagaba discretamente con el dedo. Y el hombre, creyendo que la mecha estaba mojada, desistió y no logró ver al ladrón.

*En este cuento, la casa representa a nosotros mismos y el ladrón una idea nueva que no tiene porqué ser mala. El ladrón puede llevarse cosas a las que estamos aferradas y que aunque no lo creamos, puede ser mejor que desaparezcan. Si crees que no necesitas aferrarte a algún tipo de comportamiento, idea, conclusión, etc. desprenderte y déjalo que desaparezca.

No hay comentarios :

Publicar un comentario