La naturaleza del escorpión.

Un día un escorpión llegó a la orilla de un río y, teniendo que pasar al otro lado, empezó a buscar un medio que le llevase sin riesgo de ahogarse. De repente, viendo a una rana que estaba tomando el sol, una idea hizo mella en su mente. Decidió formularle su propósito preguntándole:

- Oye rana, ¿ podrías llevarme a la otra orilla nadando conmigo en la espalda ?

La rana le contestó:

- ¿ De verdad me crees tan idiota ? Sé muy bien que una vez subido en mi espalda me clavarás tu aguijón matándome.

- No seas tonta -replicó el escorpión- ¿ cómo podría hacerte eso ? ¿Acaso no sabes que nosotros no sabemos nadar y que si yo te matase moriría contigo ?

La rana, reasegurada por este razonamiento lógico pensó: " Es verdad. Si me matara, él también se moriría... y no creo que esa idea le guste...

- De acuerdo, sube. Te llevaré -dijo el batracio.

El escorpión se acomodó en la espalda de la rana y ésta empezó a cruzar el río. Una vez llegados a la mitad del torrente, en el punto más profundo, el escorpión levantó su pincho y, de un rápido golpe, lo clavó en la cabeza de la rana. Esta, agonizando atónita, apostrofó:

- ¿ Qué has hecho, imbécil ? ¡Ahora te vas a morir tú también, cretino !

- Lo sé -contesto el alacrán- pero soy un escorpión y esta es mi naturaleza.


* Este cuento budista ha sido muy difundido, conocido desde hace años por su bella enseñanza. No podemos huir de nuestra naturaleza, la naturaleza humana es complicada y entenderla es una de las cosas más difíciles del mundo. Entendernos es libertad, es poder elegir, es comprender al prójimo, y la relación que tenemos con él. Sin esa sabiduría, somos arrastrados por la corriente, no fluimos con ella. Sin el conocimiento de nosotros mismos, le echaremos la culpa al mundo en vez de cambiarlo.

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