LA CORRIENTE DE LA NATURALEZA.


Cuenta una historia  que un anciano taoísta cayó accidentalmente en los rápidos del río llevándolo a una alta y peligrosa cascada. Los espectadores temieron por su vida. Milagrosamente, salió vivo e ileso, río abajo al final de la cascada.

La gente le preguntó cómo logró sobrevivir. “Yo me adapté al agua, no el agua a mí. Sin pensar, me dejé moldear por el agua. Hundiéndome en la corriente, salí con la corriente. Así es cómo sobreviví”.

*Los Taoístas tienen una antigua tradición relacionada con la naturaleza. La sabia fuerza de la naturaleza es la que nos creó, resistirnos a ella, muchas veces trae sufrimiento. El Taoísmo nos anima a ser uno con la naturaleza, a dejarnos adaptar por ella para disfrutar de una vida sin sufrimiento.

Un apunte personal. Recuerdo una vez que me lancé por una cascada y cuando me sumergió, intenté salir. A medida que más fuerza hacía para intentar salir, más agua de la cascada me caía encima. Todos lo que avanzaba con mi fuerza, luego lo retrocedía. Hasta que me dejé llevar por el remolino y aparecí a 5 metros más lejos.

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