BUSCANDO A BUDA.

Un monje partió a un largo peregrinaje para encontrar al Buda.

Dedicó muchos años a su búsqueda hasta que finalmente alcanzó la tierra donde se decía que el Buda vivía.

Mientras cruzaba el río a ese país el monje miraba alrededor, al tiempo que el barquero remaba.

Notó algo flotando hacia ellos.

A medida que se acercaba, se dio cuenta que era el cadáver de una persona.

Cuando estuvo tan cerca que podía casi tocarlo, reconoció repentinamente el cuerpo muerto, ¡era el suyo!.

Perdió el control y se lamentó al mirarse, inmóvil y sin vida, arrastrado a lo largo de la corriente del río.

Ese momento fue el principio de su liberación.

* ¿De qué hay que liberarse? ¿Quién nos pone las barreras, las obligaciones o nos encierra en una cárcel?

Nosotros mismos. La persona que más trabas va a poner a nuestra libertad va a ser unos mismo. Nosotros, mediante la culpa, mediante la "educación", mediante el debería que esconde el miedo, somos capaces de escondernos detrás de un gran muro que iremos cerrando poco a poco para que aquel muro que nos da seguridad, resulte ser una asfixiante cárcel. 
Decir que hay que ser valiente y romper con esa seguridad que nos aprisiona es fácil. Pero la realidad, es que es la única forma, es que si deseas vivir, únicamente existe el presente, y hay que desechar nuestro vagaje emocional.

No hay comentarios :

Publicar un comentario